EDUCACIÓN VIAL

 

Los alumnos de 2° C visitan la Granja Educativa para realizar diversas actividades sobre educación vial.

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FRONTERAS DE LA BIOLOGÍA:

VIDA EN MARTE

 


El jueves pasado la clase de Biología fue distinta a las demás, ya que asistimos a la Olimpiada de Biología en Villanueva de la Serena, presentada por Antonio Calatrava y en la que participaban cuatro alumnos de 2º de Bachillerato del colegio. El comienzo se demoró un poco, porque durante cuarenta minutos políticos y demás responsables de la organización del evento nos estuvieron “deleitando” con halagos de los unos para con los otros, pero finalmente empezó. Escuchamos una conferencia muy interesante de la mano de un serón asentado en la capital andaluza, José María Vega Piqueres, que destaca por su trayectoria profesional como biólogo y profesor de universidad. A continuación, voy a contaros lo que allí aprendí:

En la actualidad, una de las muchas tareas que llevan a cabo los biólogos es el estudio e investigación de ecosistemas, pero el fin no es solo su clasificación, también su diseño y reproducción en otros lugares. Uno de los lugares que está en el punto de mira es Marte. Nuestro vecino no es tan desconocido para nosotros si lo comparamos con el resto de planetas del Sistema Solar y aún más con planetas de otras galaxias. Gracias a veintiocho misiones exitosas de cincuenta y seis que se han realizado, conocemos datos como el tiempo de llegada desde la Tierra (siete meses), la composición de su atmósfera, mayormente formada por dióxido de carbono, o su clima, frío (entre -60°C y -20°C) y seco, y hemos podido hacer predicciones como el establecimiento de la primera colonia en el año 2050, pero para ello es necesario saber la manera de llevar la vida a Marte, ya que no hay indicios directos de vida a pesar de la presencia de metano y de agua congelada en su superficie.

Si hubiera la posibilidad de llevar vida a Marte, sería a través de organismos como algas, bacterias y hongos, que son los habitantes de los ecosistemas terrestres más parecidos a Marte. Estos lugares son Río Tinto en Huelva y el Desierto de Atacama en Chile. En Río Tinto, muy semejante al planeta por su superficie rocosa, encontramos PH ácido, alta radiación UV que tiene efectos sobre el ADN, genera radicales libres y hace que los organismos sean endolíticos (vivan en piedras) y se reorganicen (formando una estructura que consta de células muertas en la periferia protegiendo a las vivas que
se encuentran en el centro). En este lugar de la provincia onubense hay una alta contaminación de metales, de lo que las algas, como la Cocomyxa onubensis, se defienden transformándolos, expulsándolos o acumulándolos en sus vacuolas.

También merecen una mención especial los extremófilos y los psicrófilos, que podrían vivir en Marte en un futuro. Los extremófilos, como termófilos, acidófilos y alcalófilos, son unos organismos que pueden vivir en condiciones extremas (entre 113°C y 200°C, con PH ácido, a 1200 atm y con un bajo porcentaje de oxígeno) entre veinte y cuarenta millones de años. Aunque parezca mentira, el 75% de la superficie de la Tierra se encuentra a una temperatura inferior a 5°C, por lo que los psicrófilos, que están adaptados a temperaturas muy bajas, pueden habitar lugares como los casquetes polares gracias a su defensa anticongelante, descubierta por el estudio de su genómica, que muestra que constan de una familia de genes transportadores de membrana (que es más fluida para evitar la solidificación) y de treinta y un genes que codifican para proteínas anticongelantes, el ATP impide o destruye cristales que se forman y hace que la interfase sea líquida, facilitando así al organismo la obtención de nutrientes del medio para el progreso.

Por último, hay dos formas de llevar la vida a Marte. La primera es la vida sintética, pero es inviable. Consistiría en sintetizar un organismo introduciendo en células vacías el genoma mínimo para la vida, pero sería necesaria una armonía entre los genes, algo no controlable desde el laboratorio. La segunda sería realizando algo similar a lo explicado en la Teoría de la Panspermia sobre la aparición de la vida en la Tierra. Se llevaría a cabo gracias a microalgas, que no se cultivarían en el planeta rojo, sino que tendrían una vida endolítica en la cual la gravedad no sería un problema, generarían oxígeno allí y sufrirían una inmovilización molecular a base de perlas de alginato (gotas
de 2 o 3 mm). Y la pregunta de oro es, ¿qué pasará con los humanos? Pues bien, habitaremos allí encerrados en unas cápsulas a modo de casas aisladas con las condiciones ambientales terrestres.

La ciencia avanza a pasos agigantados y sin frenos, porque, quién podría imaginar hace cien años que viajar a otro planeta sería posible. Pero mucho menos imaginar que sus descendientes tendrían que montar en nave espacial (algo desconocido en aquel tiempo) para ir a visitar a sus familiares o conocidos porque vivieran fuera de la Tierra, algo muy probable en un futuro no muy lejano.

Berta Martín de Prado Álvarez.

Alumna 1º Bachillerato B

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"La última morada de Carlos"

 

Los alumnos de 6 EP, trabajan desde el área de Sociales, en su proyecto trimestral, "La última morada de Carlos".

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